papeles de subinformación

jueves, 30 de mayo de 2013

momio: la revolución era esto


España era mi fiesta

Si todavía queda algún iluso, sepa que el mercado libre no existe. A cambio, si es ilusionista, sabrá que se perfecciona el totalitarismo financiero y el régimen cleptocrático. La dictadura de las corporaciones, el monopolio de la mercancía, el cártel de la antipolítica es ya una distopía hecha realidad. Pero a un ritmo paralelo, esta suerte de capitalismo caníbal y crepuscular se degrada producido por sus límites y por cierto síndrome de abstinencia de la ausencia de cash. Una liquidez que se apaga, una economía zombi entrampada por el progresivo y autodestructivo automatismo del gran casino.

El escándalo de las preferentes es su síntoma a pie de calle: los grandes inversores cuentan con toda la información para especular con las acciones de la estafa Bankia, mientras los pequeños accionistas, muchos de ellos afectados por preferentes o subordinadas, pierden las migajas que les deja la ruleta financiera. Un atraco con la complicidad del estado. A no ser que te socorran unos hombres uniforrmados.


El brazo armado de la cleptocracia -(des)gobierno central, (des)gbiernos folclóricos- sigue legislando para cocernos a fuego lento, pero con tocino rancio: parados con prestación que trabajarán (casi) gratis para que no se oxiden y matamos dos pájaros de un tiro (un parado menos, un precario más); un banco malo con sueldos buenos; un comité de sabiondos matemáticos que desguaza el sistema de pensiones; un viejonuevo modelo de mordaza informativa... Y así hasta la detención en su propia casa de dos reporteros gráficos que, al parecer, molestaban con su trabajo a la policía:
Fuera de estos colectivos y ante la gravedad de los hechos, pasmosos silencios cómplices y lamentables equidistancias. Así está la profesión, por un plato de lentejas. Y lo que es peor, con soplones y colaboradores necesarios del montaje.

Ante este panorama cenagoso, el informe anual de Amnistía Internacional resulta muy revelador: impunidad y brutalidad policial, tratos discriminatorios a inmigrantes, vulneración del derecho a la vivienda... Los derechos humanos, esa nueva marca de papel higiénico. Los derechos laborales, enterrados en el barro: cuando no hay Justicia, sólo queda el recurso a la huelga de hambre. O acudir a exorcismos. Siempre con el patrocinio de #MafiaEspaña.

Así, no sorprende el retorno del autor intelectual de la crisis. El regreso de la momia, la coronación del momio, el dato que faltaba para vivir en el desvarío:
Verlo aparecer, como una apolillada marioneta de cartón piedra, sin asomo de autocrítica, orgulloso de sí mismo hasta el ridículo, ofreciéndose como salvador patrio insustituible, cerró el círculo del diagnóstico: vivimos en el delirio. Fuera de toda lógica, criterio u honestidad. Cuando uno se encuentra inmerso en el desquicie, padeciéndolo emocionalmente, se nublan los sentidos y termina siendo cómplice de la sinrazón. Eso nos está ocurriendo y Aznar y cuanto rodeó su aparición subliminal fue el dato que faltaba.
[Rosa Mª Artal, Viviendo en el desvarío]

Y por fin sabemos que la revolución era esto:
Porque estamos llegando a conclusiones necesarias, sabemos ahora que la boda de la hija del presidente Aznar en El Escorial fue para la cultura del pelotazo y el arribismo lo que la toma de la Bastilla para la revolución francesa y el asesinato de los Romanov para la revolución soviética. Era la culminación de una revolución, pero que en este caso no nacía de abajo contra arriba, del descontento del pueblo insatisfecho, sino desde la élite contenta y satisfecha sobre el pueblo apático. Para culminar esa revolución era imprescindible, de esto no cabe duda, que la década larga de Gobierno socialdemócrata hubiera vaciado a conciencia los cajones de la culpa y pregonara a los cuatro vientos que el mejor país es el país donde es más fácil hacerse rico rápido.
[David Trueba, Revolución]


sábado, 18 de mayo de 2013

un lodazal de inmundicia y sangre


GoreLand


La ignominia está de enhorabuena, ya que es lo único que crece en este país de ausencias. El régimen de la nada, esa burbuja que estalla en un lodazal de inmundicia y sangre:


Ahora que todos somos perroflautas, quedáis avisados: cualquier sistema que montéis sin nosotros, será derribado:


miércoles, 15 de mayo de 2013

ahora todos somos perroflautas


Fue éste un lema más en una de las muchas pancartas caseras que brotaron en las masivas movilizaciones del pasado verano. Pero revela con lucidez el sentido de la actual fase de la protesta, una nueva realidad donde se desbordan y trascienden los cauces habituales, adoptando formas de desobediencia civil muy similares a las planteadas por el movimiento 15M.

Dos años después de su eclosión, si bien las asambleas en plazas y barrios perviven con una menor asistencia –pero con el mismo grado de compromiso-, a cambio su espíritu se ha extendido. Sirvan de ejemplo las diferentes ‘mareas’ en defensa de los servicios públicos, los cortes de calles de funcionarios por iniciativa propia coreando consignas surgidas en el 15M –“no nos representan” o “no es una crisis, es una estafa”- y la lucha de los interinos en la educación pública riojana. O, a escala general, con el carácter más social de la pasada huelga general, la sostenida batalla de la sanidad pública madrileña, la presencia constante de los afectados por las preferentes, las ocupaciones de viviendas sin uso, centros sanitarios y educativos o la gran movilización que supuso la Marea Ciudadana del pasado 23F.

Porque, más allá de clichés mediáticos, el 15M no es una marca, ni una organización al uso, sino una actitud colectiva frente a la situación presente de marasmo y colapso sistémico. Continua alertando del desastre en la gestión institucional de la “crisis”, denunciando las causas y concienciando de sus consecuencias, pero sólo es un paso más en el incremento cualitativo y cuantitativo de la masa crítica ciudadana. En todo caso, estamos hablando de una “enmienda a la totalidad” –en palabras del escritor Isaac Rosa- o de un “cambio de paradigma”, como fue descrito muy oportunamente en este mismo espacio por dos profesores de sociología de la UR.

Otros movimientos sociales llevan mucho más tiempo haciendo esa labor crítica y proponiendo alternativas. Uno de los mayores logros del 15M ha consistido precisamente en su visibilización, para actualizar, generalizar y hacer más comprensible el discurso disidente a la dictadura del pensamiento único oficial. Y como una lluvia fina, en definitiva, sigue calando en amplios sectores sociales, canalizando parte del malestar y proyectando la posibilidad real –y urgente- de un cambio profundo.

Desde mayo de 2011, Asamblea Logroño 15M ha consensuado propuestas por una democracia realmente participativa, como el referéndum vinculante, para validar o rechazar cualquier medida de ajuste. Ha apostado por conectar personas y colectivos, logrando unir a las diferentes ‘mareas’ en las convocatorias ‘Rodea el Parlamento’ y ‘Marea Ciudadana’. Ha mantenido una presencia continuada y vigilante en el pleno del Ayuntamiento de Logroño, para poner en evidencia la falta de transparencia. Y el Grupo de Economía ha trabajado muy duro para concienciar y difundir alternativas con los ciclos informativos “Cuentos del capitalismo” y “Do It Yourself”.

Tras la inicial efervescencia en la Plaza del Mercado, nacieron la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en La Rioja y proyectos comunitarios como la Cooperativa Integral Riojana, los Mercados de Trueque o la Tienda Gratis. Personas que no se rinden a la resignación y la pasividad los hacen posibles. Estas iniciativas se suman a muchas otras que han surgido al calor de otras plazas y grupos en la órbita del 15M, como la plataforma para la auditoría integral de la deuda (auditoriaciudadana.net) o 15MpaRato, que está tratando de encausar sin atajos a los verdaderos responsables de la estafa Bankia tras la escasa actuación de la Justicia.

 El reciente cortocircuito de la economía capitalista desvela su insostenibilidad a medio plazo, si no antes, por la absoluta financiarización –una ficticia vía de escape, con las personas convertidas en última fuente de liquidez- y Chipre es la prueba. En nuestro país, la gangrena es mayor por el desvarío inmobiliario y la acelerada descomposición del régimen ejemplificada en los indultos generalizados a corruptos, en los sobres de Bárcenas, en el caso ERE, en Urdangarín. Un bipartidismo sumiso al expolio de los mercados rompió en 2011 el (incumplido) contrato social de 1978 con una reforma express de la Constitución. Sin dar opción alguna a una consulta popular, puso negro sobre blanco la prioridad absoluta en el pago de la deuda y sus intereses sobre la cobertura de necesidades básicas. Es decir, avalando el golpe de estado financiero por imperativo de la Troika.

Por eso, al criminalizarse cualquier tipo de movilización pacífica desde el pasado 25S, como los escraches de la PAH, resulta cuando menos cínico oír calificar a los manifestantes hasta el ridículo de ‘nazis’, ‘golpistas’, ‘etarras’, ‘antisistemas’ o ‘violentos’: recorte a recorte, se ejerce una violencia estructural hacia los estratos sociales más débiles y es de dominio público que los que están acabando con el sistema no se encuentran precisamente en las calles. Y resulta patético porque no deja de aumentar la represión con mentiras y montajes, detenciones ‘preventivas’ y arbitrarias, sanciones y procesos penales injustos o identificaciones ‘ideológicas’, como conocemos bien en Logroño tras el 14N y ha documentado Stop Represión La Rioja.

Hace dos años, a algún comentarista le desagradaba la imagen de “chabolismo” en las plazas. Sin embargo, ese es el horizonte hoy de muchas personas que rebuscan en la basura. Porque si la única salida que nos ofrecen desde arriba pasa por un país convertido en un vasto campo de concentración de mercancía, una cleptocracia sin derechos ni libertad, la desobediencia civil no es ya una opción sino una necesidad. Cada vez somos más las personas que, desde abajo, conscientes de nuestra responsabilidad individual y colectiva y superando el miedo con el que tratan de criminalizar la protesta, sabemos que es imposible regresar a la fábula de 2007, con las crisis ecológica y energética abiertas de par en par. Que legalidad no equivale a legitimidad. Y que no habrá democracia real sin una economía sometida al bien común. Por ello, esta revuelta global, por encima de todo tipo de fronteras, significa una oportunidad histórica para culminar –y no retroceder- el largo camino de la emancipación humana.


domingo, 12 de mayo de 2013

la nada



Como en 'La historia interminable', algo monstruoso continúa su avance en este 2013, algo que se lo está tragando todo, ‘la nada’ que va engullendo de un día para otro las reglas de nuestras vidas laborales, los derechos básicos, el comedor del cole. Lo que antes era normal, la sanidad, la justicia, lo más sencillo, va cambiando o desapareciendo. [...] 
El escenario social contra el que impacta ‘la nada’ no es inerte: la marea verde, los funcionarios –policías incluidos– desbordando las calles aquel 19J, la enormidad de la marea blanca, las convocatorias en el Con­greso, la plataforma antidesahucios, el 23F, el desbordamiento en las calles de las huelgas generales, los escraches, los miles de microlaboratorios de procomún, colaboración, autogestión, guerrilla mediática y de acción en red… Ecos que encuentran resonancias inesperadas por buena parte del globo, por debajo del radar de las lenguas políticas oficiales y de los medios de masas. Un fantasma que aparece y reaparece a cada paso. 
Una serie de eventos de politización que van incluyendo a capas cada vez más extensas de la sociedad y que replican características que acaso sean los signos del tiempo, las que se revelaron aquel 15M y que dejaron suficiente impronta en el imaginario colectivo para convertirse en lugares comunes de la expresividad política y social. Nos referimos a la participación de cualquiera como cualquiera, a la huida de las identidades políticas previas, a la ausencia de liderazgos y de identificaciones fuertes, a la fuga del mapa político tradicional de derechas-izquierdas, a la espontaneidad, a la libre toma de la palabra, al tono alegre, a la noviolencia –a pesar del ahínco desesperado de un régimen en descomposición buscando su reflejo violento–, etc. 
[‘La nada’ y el fantasma. Al final de la asamblea]


La nada es todo lo opuesto a los comunes, una vieja idea muy actual; por eso, con la que está cayendo, #JuntasPodemos. La nada es el arresto domiciliario de un parado que habló a espaldas de un pleno. La nada es, como todo el mundo sabe, la ETA y el aborto mezclado, no agitado. La nada es el NO-DO cuando (des)informa que "según los psicólogos, acercarse a un altar puede calmar la tensión tras perder un trabajo". La nada es la impunidad y la desvergüenza en una casa de aperos de 200 metros cuadrados. La nada es ir de sobrado y pasarse del sobre. La nada es tu presidente saludando a tu presidente:


La nada es un plan de estabilidad para la banca (siempre gana):


La nada es retro, un eterno deja vu muy posmoderno.

sábado, 27 de abril de 2013

plan de estabilidad


Saliendo de la crisis, entrando en el paraíso...

El (des)gobierno presenta un plan de estabilidad, como no podía ser de otra manera, simulado y en diferido, y que en su letra pequeña asume que esta crisis -léase colapso del canibalismo capitalista- no va a acabar nunca. Basta con que sus voceros y propagandistas insistan una y otra vez en que ya estamos saliendo de ella, pero ese empecinamiento, junto a la propia falacia del déficit y los más de seis millones de parados -y subiendo-, son la prueba de lo contrario.

Si no lo impedimos, el paraíso prometido sólo llegará con un planeta convertido en un enorme (pero estable) campo de concentración.

lunes, 22 de abril de 2013

apagón informativo


Aprendiendo a desaprender.

Mientras los sicarios de la estafa piramidal -en su caída hacia adelante- se dedican con ardor a la calumnia y la porra, los medios de (in)comunicación masiva dan lo mejor de sí mismos para alcanzar el silencio absoluto. Convenios de censura previa, propaganda del régimen y apagones informativos, como demuestra la no cobertura del acto público de presentación del imprescindible dossier Represión en La Rioja. Y la reiterada petición de las cuentas del Partido Único -ese partido de los trabajadores que ya teje amistades con el Partido Único chino- en su sede de la tierra con nombre de vino tampoco será noticia.

Un proceso paralelo al descrédito de los burócratas, sólo preocupados de alicatar su búnker, cuando es más que patente que el derrumbe del espectro financiero al que amparan se revela un día sí y otro también en la implosión de una burbuja tras otra y hasta en la posibilidad muy real del cénit tecnológico. Con los recursos tan agotados y convertidos en una burda caricatura de Goebbels, es su mundo el que se apaga.

El espectáculo no puede continuar. O será otro muy distinto y donde duele. Porque no nos representan, ni en vivo, ni en diferido:


jueves, 4 de abril de 2013

epílogo



En el quinto año de la victoria de la cleptocracia, telegráficamente, más escenas de su hundimiento: una vez más, Don Tancredo en diferido y el resto del Partido Único sin dar la cara; la imputación de su alteza irreal o cómo echar la culpa al mensajero, por Martínez El Facha; el rescate de las autopistas por el recorte de las personas...


En resumen, como todo el mundo sabe, ETA "siempre ha sido todo el mundo desde el comienzo de los tiempos". Por eso, el fascismo financiero, inasequible al desaliento, agita su bandera: para ganar todas las batallas, pero con la derrota inapelable como sustancia de su discurso y horizonte final del régimen. En este epílogo, las élites se revuelven contra su destino -el agotamiento y la expiración de sus privilegios-, pero los de abajo -supuestos conejillos de indias y último eslabón de su precaria liquidez- estamos ya muy mentalizados:

jueves, 28 de marzo de 2013

#GameOver


Una mascota para los Juego Cleptocráticos del régimen

El juego ha terminado. Cuando se apela a la fantasmagoría clásica y rancia -léase ETA- de la caspa oligárquica, la cleptocracia asume su derrota. Como poco, moral. Porque, si la culpa de todo la tiene Yoko Ono, la viudísima de John Lennon es ETA. Que no te lien, todo es ETA, excepto el (des)gobierno, el Partido Único y, ere que ere, el resto de los testaferros del sistema corrupto. Además, lo afirma esa gente de bien, responsable y de orden, que utiliza -en su línea habitual- a las víctimas del terrorismo (alguna asociación ha dicho basta) como ejército de reserva en su cruzada de la demagogia.


Este linchamiento mediático a la PAH por su campaña de escrache -cuando la auténtica coacción la ejerce día a día el sistema con su violencia estructural (desahucios, despidos, precariedad, exclusión social, miedo y represión)- confirma que los voceros del régimen "han perdido la batalla de las ideas y han iniciado la guerra de las mentiras". Se defienden como gato panza arriba cuando saben que están cerca de perder su tren de vida y sus privilegios:
Vosotros se lo estáis quitando todo. Vosotros sois los responsables de lo que os pase. Os lo merecéis. Vosotros no sois las víctimas, sois los culpables, sois la causa de los escraches que estáis padeciendo. Vosotros sois el escrache de este país. Le habéis hecho un escrache a esta democracia hasta obligarla a huir por patas. Nos habéis hecho escraches cada vez que nos reuníamos en las plazas y en las calles. Le habéis hecho decenas, cientos de  escraches a los ciudadanos a golpe de porra, recorte, insulto y decretazo. [Escrache, por Javier Gallego]
Éramos tan monos, tan simpáticos cuando recibíamos los palos de la policía levantando las manos, sentados en las plazas. Éramos tan comprensibles cuando todo lo que oponíamos a su violencia, su puñetera violencia económica, cotidiana y bestial, era nuestra presencia en silencio, que ahora que sencillamente nos acercamos a decirles 'No permitiremos que usted siga condenándonos', ahora ese gesto básico les parece un acto poco menos que terrorista. Kale borroka, dicen; acoso fascista, dicen; hay que ver los pobres hijos del ministro, dicen los que no dijeron nada con los miles y miles de pobres hijos que empezaron hace meses su deambular por casas de abuelos, de amigos, de prestado, casas ocupadas, patadas a las puertas, viajes inciertos. Esos miles, quizás cientos de miles de hijos no han merecido palabra de los que ahora denuncian acoso, violencia, qué horror. [Escrache de trabajo, casa y cena, por Cristina Fallarás]


Y, como respuesta, en vez de atender a las demandas ciudadanas -un millón y medio de firmas-, anuncian el incremento de medidas policiales, que incluyan identificaciones y detenciones de los que participen en los escraches. Pero esto es lo que sucedió verdaderamente en Valencia frente a la campaña de difamación en la que vienen insistiendo la última semana:


Y ésta es la realidad de la verdadera coacción armada para los centenares de miles de desahucios que se han producido en este país, mientras los charlatanes, pesebreros y demás lacayos del totalitarismo financiero y sus mamandurrias miraban para otro lado:


Aclarando conceptos, desmontando mentiras. Pero, ¿qué es un escrache? [Elogio del escrache, por Guillermo Zapata]:
Digámoslo claro. Los escraches se sostienen no solo por la indiferencia absolutamente criminal del gobierno ante el problema de la vivienda, sino por miles de desahucios parados, movilizaciones intensísimas, ocupaciones de viviendas, ocupaciones de oficinas bancarias, negociación, diálogo y apertura. Hay escraches y tienen legitimidad porque hay un movimiento que les da sentido. Los relatos paranoicos en torno a acciones descontroladas son intencionados y ridículos. 
Nada hay más organizado que un escrache. Nadie es más consciente de los límites que no se traspasan que las personas que participan, precisamente porque han adquirido un consenso de los que sí se van a traspasar. El límite que se traspasa es que “lo público y lo privado” no son esferas separadas, sino relacionadas. Por eso se va a la puerta de la casa. Por eso no se pasa de la puerta. Todos esos detalles simbólicos constituyen la legitimidad y la ética de una práctica. Compararla con cualquier desahucio revela lo evidente: en un desahucio el límite público-privado es precisamente lo que se violenta hasta el final y por la vía de la fuerza. 
Pero hay algo mucho, muchísimo más importante en un escrache. Algo que ningún político ve porque solo son capaces de mirarse a sí mismos: Un escrache es una acción en el que las personas afectadas se organizan, se visibilizan y se sienten arropadas y acompañadas por otras personas. Los escraches son también la expresión de un afecto, de un grupo que se cuida y se acompaña. Son un mecanismo contra la individualidad. Es decir, son un mecanismo contra la desesperación. Son nuestro ir a Papandreu y echarle del restaurante. Pero además lo es sostenido por un espacio político organizado. No son un grito, una persecución o una torta en medio de la calle fruto de la rabia. Al contrario, gobiernan la rabia y la convierten en potencia. Son una expresión (una más) de que el poder de los de abajo se construye en común y que los de arriba son un desgraciado accidente en el camino de ese poder, de esa fuerza colectiva. Los escraches son la catarsis de una angustia en el mejor sentido. Son mecanismos para que las personas desahuciadas no sean víctimas, sino sujetos. 
Es decir, son democracia.

A la espera de la decisión final...

El juego ha acabado. La crisis es el capitalismo. Y sus sicarios están en las principales instituciones. Sus augures no dejan de prever crecimiento, pero, como en el día de la marmota, siempre lo dejan para el año siguiente, ese que nunca llega: la OCDE considera que las reformas estructurales realizadas en países como España, Italia, Grecia e Irlanda ofrecen "una base sólida" para una recuperación de la competitividad y el incremento del empleo cuando se produzca una recuperación de la demanda (sic). Previendo una recuperación que nunca llegará. Los ejemplos de incompetencia, parasitismo y esperpento aparecen por horas. Con una deuda impagable, una descomunal bola que se incrementa por minutos. Pero sus consecuencias son cada vez más graves, como demuestran las amenazas de los burócratas de la EuroEstafa: como el experimento chipriota, la confiscación general de toda liquidez disponible en particulares para rescatar la patraña financiera y sus intereses corporativos. El corralito, a la vuelta de la esquina:


Salud, lucha y ventura.

sábado, 23 de marzo de 2013

escrache al sistema


De deudas y rescates salvajes

Frente a la realidad de la violencia estructural -vía deuda, rescate, recortes, censura, represión...-, la confiscación general del patrimonio común e individual y la consecuente autodefensa ciudadana, la cleptocracia se escuda en la retórica victimista y en un cinismo que supera todo límite moral. Por eso, como acertadamente apunta Guillem Martínez, ante la coacción financiera -y el de su brazo político en el régimen- el escrache se postula como un derecho donde no lo hay. Y ahí van más argumentos del por qué es válida ésta y otras formas de desobediencia civil, en boca de Arcadi Oliveres:


Porque todavía tenemos muy fresca en la memoria las palabras del damnificado camarada Pons -el de los tres millones y medio de empleos-, animando a la rebelión ciudadana:


Un inmenso hedor a podredumbre anega el sistema y su plan quinquenal de la crisis para la desarticulación de toda conquista social no cesa. Los sobre-cogidos se van de vacaciones tan ricamente, mientras el horizonte de futuro colectivo conduce a una legión de desharrapados Todo eso y mucho más; sin embargo, aquí no pasa nada, hasta que pase.


Lucha, desobediencia y construcción alternativa desde abajo, como únicas salidas -exceptuando Barajas- a tanta chapuza, impunidad, calumnia, a la foto fija de la España piramidal:
El hombre cansado preside España. Quizás añore el pasado no vivido de gris subsecretario. El hombre cansado juega a ser el hombre cansado, plano y fútil. Se trabaja la imagen de prócer por accidente. Porque sabe que se desmorona el castillo de naipes. Y se va a llevar las hostias. Es posible que el hombre cansado se salve, que su fiesta de la democracia le de el relevo y todo parezca de nuevo a estrenar, que todo vuelva a cambiar para quedarse igual. Que vuelva a olvidarse que esto es la España Piramidal, una estafa piramidal. [versión edición impresa]

jueves, 21 de marzo de 2013

plan quinquenal con gaseosa



Parece claro que los experimentos, mucho mejor con gaseosa. El fracaso de los burócratas de la EuroEstafa -en esa quedada de amiguetes tan poco democrática en la que se ha convertido el EuroGrupo, cada vez más similar a una reunión del hampa- se desvela con el último, incompetente y transformista chantaje al que se quiere someter al pueblo de Chipre. El plan quinquenal de la crisis sigue dando sus frutos verdes, y demuestra el talante -y el talento- servil al espectro de los mercados, a esta economía zombi que está produciendo un genocidio financiero en toda regla. En su huida hacia adelante, nos roban a la cara, en un atraco a la troika: el juguete capitalista está roto, pero sus testaferros siguen con las chapuzas.


Ayer huían por la ventana de la protesta de los atracados por las preferentes, hoy se ha detenido a treinta personas por ocupar pacíficamente la sede del banco del terror -mientras crece el victimismo de la cleptocracia por el escrache para conseguir el voto favorable a la ILP de la PAH- y mañana no podrá hablarse de corrupción. Censura, represión, estado policial. El recurso del miedo, las migajas del totalitarismo mercantilista y caníbal en su derrumbe.



P.D.: y a pesar de todo ello, eppur si muove (la presión social paraliza un desahucio en Logroño y demuestra que la lucha es el único camino)

sábado, 16 de marzo de 2013

crédito a muerte



"Ha surgido, sin embargo, una crítica del capitalismo contemporáneo muy diferente de las evocadas hasta ahora. Una crítica que se pregunta: ¿y si la financiarización, lejos de haber arruinado la economía real, la hubiese, por el contrario, ayudado a sobrevivir más allá de su fecha de caducidad? ¿Y si le hubiese insuflado aliento a un cuerpo moribundo? ¿Por qué estamos tan seguros de que el capitalismo haya de escapar al ciclo de nacimiento, el crecimiento y la muerte? ¿No podría ser que contenga unos límites 'intrínsecos' de su desarrollo, unos límites que no residen solamente en la existencia de un enemigo declarado (el proletariado, los pueblos oprimidos) ni en el simple agotamiento de los recursos naturales?

Durante la crisis, se puso de nuevo de moda citar a Marx. Pero el pensador alemán no habló sólo de lucha de clases. Previó igualmente la posibilidad de que un día la máquina capitalista se detuviera por sí sola, de que su dinámica se agotase. ¿Por qué? La producción capitalista de mercancías contiene, desde el inicio, una contradicción interna, una verdadera bomba de relojería colocada en sus mismos fundamentos. No se puede hacer fructificar el capital ni, por tanto, acumularlo, si no es explotando la fuerza de trabajo. Pero el trabajador, para que pueda generar beneficios para quien lo emplea, debe estar equipado con los instrumentos necesarios, y hoy en día con tecnologías punteras. De ahí resulta una carrera continua, dictada por la competencia, por el empleo de las tecnologías. En cada ocasión particular, el primer empleador que recurre a una nueva tecnología sale ganando, ya que sus obreros producen más que los que no disponen de esas herramientas. Pero el sistema entero sale perdiendo, dado que las tecnologías reemplazan al trabajo humano. El valor de cada mercancía particular contiene, por tanto, una porción cada vez más exigua de trabajo humano, que es, sin embargo, la única fuente de plusvalía y, por tanto, de beneficio. El desarrollo de la tecnología reduce los beneficios en su totalidad. Durante un siglo y medio, sin embargo, la ampliación de la producción de mercancías a escala mundial pudo compensar esa tendencia a la disminución del valor de cada mercancía.

Después de los años 60, este mecanismo -que ya no era otra cosa que una huida hacia delante permanente- se encasquilló. El aumento de la productividad favorecido por la microelectrónica paradójicamente puso en crisis el capitalismo. Eran necesarias inversiones cada vez más gigantescas para poner a trabajar, conforme a los estándares de productividad del mercado mundial, a los pocos obreros que quedaban. La acumulación real del capital amenazaba con detenerse. Fue en ese momento cuando el 'capital ficticio', como lo llamaba Marx, levantó el vuelo. El abandono de la convertibilidad del dólar en oro en 1971 eliminó la última válvula de seguridad, el último anclaje en la acumulación real. El crédito no es otra cosa que una anticipación de las ganancias futuras previstas. Pero cuando la producción de valor, y en consecuencia de plusvalía en la economía real se estanca (lo que nada tiene que ver con un estancamiento de la producción de cosas; pero es que el capitalismo gira en torno a la producción de valor y no de productos en cuanto valores de uso), solo las finanzas permiten a los propietarios de capital extraer beneficios que ahora son imposibles de obtener en la economía real. El ascenso del neoliberalismo a partir de 1980 no fue una sucia maniobra de los capitalistas más ávidos, ni un golpe de Estado gestado con la complicidad de políticos complacientes, como quiere creer la izquierda 'radical', El neoliberalismo era, por el contrario, la única manera de prolongar todavía un poco más la vida del sistema capitalista. Un elevado número de empresas e individuos pudieron mantener durante largo tiempo una ilusión de prosperidad gracias al crédito. Ahora también esta muleta se ha roto. Pero el retorno al keynesianismo, evocado un poco por todos lados, será del todo imposible: ya no hay dinero 'real' suficiente a disposición de los Estados, es decir, dinero que no haya sido creado por decreto o por especulación, sino que sea el fruto de una producción de mercancías conforme a los estándares de productividad del mercado mundial. Por el momento, los 'decisores' han aplazado un poco el 'Mene, Tekel, Peres', añadiendo otro cero a las delirantes cifras escritas sobre las pantallas y a las cuales ya no corresponde nada. Los préstamos acordados para salvar a los bancos son diez veces superiores a los agujeros que hacían temblar los mercados hace veinte años -¡aunque la producción real (digamos, banalmente, el PIB) ha aumentado alrededor del 20-30%!-. El 'crecimiento económico' de los años 80 y 90 ya no tenía base autónoma, sino que era el resultado de las burbujas financieras. Y cuando tales burbujas hayan estallado ya no habrá 'saneamiento' tras el cual todo vuelva a empezar.

¿Por qué este sistema aún no se ha hundido por completo? ¿A qué se debe su supervivencia provisional? Esencialmente, al crédito. Frente a las crecientes dificultades, a lo largo del siglo, para financiar la valorización de la fuerza del trabajo, y en consecuencia, para invertir en capital fijo, el recurso a créditos cada vez más masivos no constituía ninguna aberración; al contrario, era inevitable. Incluso durante el dominio de los monetaristas neoliberales, el endeudamiento aumentó intensamente. Que este crédito sea privado o público, interior o exterior, no cambia mucho la situación. La evolución continua e irreversible de la tecnología aumenta permanentemente la distancia entre el papel de la fuerza de trabajo -que, repitámoslo, es la única fuente de valor y plusvalía- y el papel, cada vez más importante, de los instrumentos de trabajo, deben pagarse con la plusvalía obtenida mediante la explotación de la fuerza de trabajo. En consecuencia, el recurso al crédito no puede más que aumentar con el transcurso de los años y encaminarse hacia un punto sin retorno. El crédito, que es un beneficio consumido antes de haberse realizado, puede posponer el momento en el que el capitalismo alcance sus límites sistémicos, pero no puede abolirlo. Incluso el mejor de los encarnizamientos terapéuticos debe concluir algún día."

sábado, 9 de marzo de 2013

cartas marcadas



"En una situación de necesidad los desempleados tienen que aceptar como normal trabajar en condiciones de explotación y la precariedad laboral"
[Leire Corrales, concejala del Paro del Ayuntamiento de Sestao]

En su escapada, el régimen se asemeja ya a un vulgar montaje de trileros, a una timba de recalcitrantes del póquer con la baraja revenida y las cartas marcadas. Los escándalos empresariales y financieros se suceden uno tras otro, revelándose Pescanova en el paradigma del truco -venta previa de acciones- justo antes del hundimiento. La corrupción institucionalizada, desbocada y sin consecuencias legales -pocos medios, prescripciones benévolas o indultos favorecen que muy pocos casos investigados tengan consecuencias para sus responsables. La mentira, convertida en una auténtica ley de bases en el discurso oficial: ayer la deriva represiva, hoy es el déficit, mañana el silencio absoluto.

Los únicos brotes verdes, el aumento imparable de milmillonarios. La realidad, un paro en más de un cuarto de la población activa española que ya se antoja estructural, una brecha social y salarial que no deja de dispararse o una hipocresía infinita en la doble vara de medir entre la libertad de expresión de un ministro rancio y homófobo y de un dimitido fiscal superior de Cataluña que habló de consultar al pueblo. Así, la impunidad caníbal y suicida vive sus días de vino y rosas. La de todos los que quieren seguir rapiñando por encima de nuestras posibilidades. La del genocidio financiero. La de siempre.

Por eso, no lo llame #MarcaEspaña, diga #MafiaEspaña. Y empiece a desobedecer.

jueves, 28 de febrero de 2013

en diferido (una democracia simulada)


Toda una declaración de principios (y de Hacienda)

"La indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido y como fue una indemnización en diferido, en forma, efectivamente, de simulación de... simulación, o de lo que hubiera sido en diferido en partes de una... de lo que antes era una retribución, tenía que tener la retención de la Seguridad Social. Es que si no hubiera sido... ahora se habla mucho de pagos que no tienen retenciones a la Seguridad Social, ¿verdad? Pues aquí se quiso hacer como hay que hacerlo, con la retención a la Seguridad Social..."

La tiranía es el fracaso de un régimen. Y el fracaso del régimen se revela en la podredumbre que desborda todas sus instituciones, en la demagogia de sus voceros -esos charlatanes apoltronados en nidos de sobres e intereses cruzados- al tratar de asociar protesta y 15M -léase revuelta desde abajo- con Beppe Grillo, "populismo", "golpismo", "totalitarismo" y "antipolítica", en su huida hacia adelante mediante la deriva represiva hacia todo sector social contestario, en su denodada fe en la (pronta) recuperación del espectral sistema financiero y, sobre todo, en el autismo hacia convocatorias como la Marea Ciudadana y la censura sobre su seguimiento por millones de personas. A pesar de los mensajes desesperados de los limpiabotas del capital, eppur si muove.

El discurso de la cleptocracia -del mismo modo que el (anti)sistema que trata de apuntalar- está quebrado. Definitivamente roto. Ya sólo apela a la estrategia del miedo, la zanahoria y el palo. En diferido, esta democracia simulada se agarra -como a un clavo ardiendo- a la perversión del lenguaje. Para los burócratas del Partido Único -incapaces, afirman, de encontrar una auditoría externa para sus ajustes de cuentas, a pesar de que los técnicos de Hacienda hace semanas que se ofrecieron-, no deben usarse las palabras "desahucios", "lanzamientos" o "desalojos". "Evidentemente, esto no afecta a los okupas", concluye la circular. No diga DESAHUCIO, llámelo X. O siga el ejemplo de Don Tancredo, que ni nombró la temida palabra en el debate del estado de la corrupción.

Lenguaje pervertido, mecánico, falaz. Lenguaje farolero y enfermo. Lenguaje puro de androides, retorcido hasta la tiranía.


#NoNosVamosNosEchan

jueves, 21 de febrero de 2013

la subcontrata

La subcontratante de la primera subcontrata será considerada como la subcontrata de la parte contratante. O lo que es lo mismo, la subcontratante de la subcontrata de la subcontrata de la subcontrata de la subcontrata de la subcontrata de la subcontrata de la subcontrata de la contrata de la parte contratante.


P.D.: "Me gustaría dedicar este Goya a toda esa gente en este país que ha perdido sus casas, sus ilusiones, sus esperanzas, su futuro, e incluso sus vidas, por culpa de un sistema quebrado, injusto, obsoleto que permite robar a los pobres para dárselo a los ricos" [Maribel Verdú, a pesar de la parte contratante]

jueves, 14 de febrero de 2013

androides


Encuentra la diferencia...

"Cuando por fin lleguemos a nuestra época, comprobaremos que la sociedad urbana ha llegado a un punto en que los caminos se separan. Entonces, con una conciencia más aguda de nuestro pasado y con una comprensión más nítida de decisiones tomadas largo tiempo atrás, y a que a menudo nos rigen todavía, estaremos en condiciones de examinar la disyuntiva que ahora enfrenta al hombre y que, de uno u otro modo, en última instancia lo transformará, a saber, la de si se consagrará al desarrollo de su propia humanidad más profunda o bien si se rendirá a las fuerzas ya casi automáticas que él mismo ha puesto en marcha, cediendo el lugar a su otro yo deshumanizado: el 'hombre posthistórico'. Esta segunda opción llevaría aparejada una paulatina pérdida de sentimientos, de emoción, de audacia creadora y, por último, de conciencia.

Muchas ciudades, muchas instituciones educativas y organizaciones políticas existentes han aprisionado ya al hombre posthistórico. Esta obediente criatura no tendrá necesidad de la ciudad: lo que alguna vez fue una ciudad se reducirá a las dimensiones de un centro subterráneo de control, pues, en beneficio del control y del automatismo, todos los demás tributos de la vida serán revocados. Antes de que la mayoría de la humanidad derive hacia la aceptación de esta perspectiva, atraída por mezquinas promesas de 'goce neumático' que echan una cortina de humo sobre la amenaza global, no estará de más echar nuevamente un vistazo al desarrollo histórico del hombre, según lo ha configurado y moldeado la ciudad."


P.D.: sirvan de ejemplo algunos síntomas de la enfermedad en el momento presente: la metástasis del régimen tras la última tormenta de sobres en B de Bárcenas, con B de Arturo (Fernández) y con B de Amy.

jueves, 7 de febrero de 2013

✉ obituario ✉


La esquela de Mongolia.

"Todo lo que se refiere a mí y que figura allí y a algunos compañeros míos de partido que figuran allí, no es cierto, salvo alguna cosa que es lo que han publicado los medios de comunicación"
✉ ✉ ✉ [Don Tancredo]

El derrumbe del régimen o cómo morir matando.


Aunque siempre nos quedarán intervenciones que deberían emitirse obligatoriamente íntegras y en prime time:


Moraleja: había una vez... un tesorero... con el pelo silverado...

viernes, 1 de febrero de 2013

#losPapelesdeBárcenas

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Para ellos los sobres, para ti las sobras. Ellos dan el golpe, a ti te dan de hostias. Finalmente, un gobierno zombi de verdad. #AbajoElRégimen

Firma y difunde: #quesevayantodos